Pestañas

lunes, 26 de octubre de 2015

El georradar

Durante las próximas semanas voy a estar trabajando en el yacimiento de la antigua ciudad romana de Itálica (cuna de Trajano y Adriano), cerca de Sevilla, y se me ha ocurrido hablaros del georradar.

Conferencia de José Mª Luzón sobre Itálica

El georradar es un instrumento muy utilizado en prospecciones arqueológicas, como el caso que nos ocupa. Gracias a él, se puede ver, por ejemplo, el trazado que tenía una ciudad o por dónde van los muros de una casa que desapareció hace siglos y cuyos restos se hayan sepultados a varios metros bajo tierra.

Arqueólogos usando un georradar (barrikarqueologia.net)

El funcionamiento se basa en que el georradar emite unos pulsos hacia el suelo. Estos pulsos son ondas electromagnéticas de frecuencia conocida. En el momento en el que se encuentra con un obstáculo, un elemento distinto al suelo que está atravesando, esa onda rebota y vuelve al aparato, que anota la medida dentro de su base de datos. Se puede aplicar esta metodología para varias alturas, de forma que se termina teniendo la lectura para varias cotas. Se podría decir que el funcionamiento es similar al de un sonar.

Esquema del funcionamiento de un georadar (ocsa-geofisica.com)
Aquí os dejo un vídeo en el que se explica su funcionamiento y un ajemplo de aplicación a la arqueología. Tal y como nos explican en ese vídeo, el georradar no sustituye siempre a los procesos de excavación y catas arqueológicas, pero en muchos casos ahorra muchas horas de trabajo.

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